domingo 20 de septiembre de 2009
viernes 17 de julio de 2009
Metallica, Madrid, 13/07/09
sábado 11 de julio de 2009
Las edades del hombre
Algunos dicen que la tierra produjo a los hombres espontáneamente, como sus mejores frutos. Era la llamada raza de oro, súbditos de Crono, que vivían sin preocupaciones y sin trabajar, comiendo sólo bellotas, frutos silvestres y miel que goteaba de los árboles y bebiendo leche de oveja y de cabra; no envejecían jamás y siempre estaban bailando y riendo mucho; la muerte, para ellos, no era más terrible que el sueño. Ahora ya han desaparecido todos, pero sus espíritus sobreviven y son los genios de los alegres retiros rústicos, donantes de buena fortuna y defensores de la justicia.
Después vino la raza de plata, comedores de pan, y creados también por acción divina. Los hombres estaban totalmente sometidos a sus madres y no se atrevían a desobedecerlas, aunque éstas vivieran cien años. Eran pendencieros e ignorantes y nunca ofrecían sacrificios a los dioses pero al menos no se declaraban la guerra unos a otros. Zeus los destruyó a todos.
Luego vino la edad de bronce, hombres que cayeron como frutos de los fresnos, y llevaban armas de bronce. Comían carne además de pan y se deleitaban con la guerra, pues eran insolentes y despiadados. La peste se los llevó a todos.
La cuarta raza de hombres también era de bronce, pero más nobles y generosa, pues los habían engendrado los dioses en mujeres mortales. Lecharon gloriosamente en el sitio de tebas, en la expedición de los argonautas y en la guerra de Troya. Se convirtieron en héroes y habitan los Campos Elíseos.
La quinta raza es la raza actual de hierro, descendientes indignos de la cuarta. Son degenerados, crueles, injustos, maliciosos, lujuriosos, malos hijos y traicioneros.
Después vino la raza de plata, comedores de pan, y creados también por acción divina. Los hombres estaban totalmente sometidos a sus madres y no se atrevían a desobedecerlas, aunque éstas vivieran cien años. Eran pendencieros e ignorantes y nunca ofrecían sacrificios a los dioses pero al menos no se declaraban la guerra unos a otros. Zeus los destruyó a todos.
Luego vino la edad de bronce, hombres que cayeron como frutos de los fresnos, y llevaban armas de bronce. Comían carne además de pan y se deleitaban con la guerra, pues eran insolentes y despiadados. La peste se los llevó a todos.
La cuarta raza de hombres también era de bronce, pero más nobles y generosa, pues los habían engendrado los dioses en mujeres mortales. Lecharon gloriosamente en el sitio de tebas, en la expedición de los argonautas y en la guerra de Troya. Se convirtieron en héroes y habitan los Campos Elíseos.
La quinta raza es la raza actual de hierro, descendientes indignos de la cuarta. Son degenerados, crueles, injustos, maliciosos, lujuriosos, malos hijos y traicioneros.
Robert Graves, Los mitos griegos, 1984
miércoles 1 de julio de 2009
domingo 28 de junio de 2009
Domingo
Amy se ha quedado dormida, con su pose divina, junto al ordenador. Es domingo por la mañana y yo llevo bastante tiempo sin ganas de escribir.
Ahora sólo quiero escuchar "A message to you, Rudy" de The Specials, porque es una canción cojonuda y me da un rollito Facto, aunque Hospi no sea la costa catalana.
Paparapapa...
Ahora sólo quiero escuchar "A message to you, Rudy" de The Specials, porque es una canción cojonuda y me da un rollito Facto, aunque Hospi no sea la costa catalana.
Paparapapa...
jueves 18 de junio de 2009
Paisaje de sensación con poema de Benedetti al fondo.
Quién me iba a decir que el destino era esto.
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.
martes 9 de junio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




